domingo, 26 de mayo de 2013

Con resaca de Cuéntame


Estamos a domingo, y el último capítulo de la temporada de Cuéntame se emitió el pasado jueves. Aún hoy, sigue dando de qué hablar, seguimos acordándonos del pobre Carlitos y tenemos cierta nostalgia porque vamos a echar de menos esta fantástica serie en las noches de los jueves.

Muchas han sido las series, en que hemos visto crecer a los personajes. Pero no con tanta claridad como en Cuéntame. No solo hemos visto crecer a Carlitos, sino al resto de personajes: desde el bigote de Antonio en las primeras temporadas, la melena de Mercedes o la barba de Toni.


Cambios a parte, la serie nos ha dejado momentos verdaderamente agónicos, emocionantes y llenos de todo tipos de sentimientos. Aún recuerdo las riñas políticas entre Antonio y Toni, la enfermedad de Antonio al ser estafado por Don Pablo, la personalidad de Inés y sus problemas con las drogas, el cáncer de Mercedes, y por supuesto, Carlitos en la cárcel.

Una serie tan longeva como esta, necesita muchos cambios para seguir atrayendo al telespectador. Lo han conseguido. Tras una etapa "algo floja" de audiencia, volvió llena de cambios y de espectación. No hay ningún pero.



El último capítulo nos dejó grandes interpretaciones de todos los actores: realismo, realismo y realismo. Sentimos a Carlitos y su dolor, sentimos la agonía de Mercedes y la preocupación y culpabilidad de Antonio. Sentimos la injusticia más que nunca de lo que le ha pasado a Carlos y desde nuestras casas queríamos ayudar por todos los medios a que se acabara esa situación para él.

Eso es lo que indica que Cuéntame es una serie sin igual. Que la necesitamos en la pantalla. Necesitamos a la familia Alcántara. Y nos encanta esta resaca, nada perjudicial para la salud, que nos hace echar de menos a Mercedes, Antonio, Carlitos, Toni, Inés, Herminia, Miguelón...


GRACIAS

domingo, 19 de mayo de 2013

Que ayer fue Eurovisión!!!

EYYYY....

Que ayer fue Eurovisión. Que ayer fue ese gran acontecimiento multitudinario que reúne a todas las familias frente a la televisión para conocer la mejor canción de Europa. Que ayer, fue ese gran espectáculo entre países lleno de emoción, en el cual sabemos prácticamente quien vota a quien y que España va a quedar última o casi. Qué desesperación, de verdad.
Este año nos representaba el grupo El Sueño de Morfeo. Ella debía ir muy confiada y segura de si misma (esto es por el éxito que tenemos siempre en el certamen), vestida de amarillo y descalza. Sí, han oído bien: descalza.
¿Pero por qué hace eso? Ya tuvimos una Remedios Amaya una vez, quedando últimos... ¿No sabe que eso en España trae mal fario? Que nos dejó marcados.
Luego está, aunque no sea lo más importante en Eurovisión, que la chica no entonó muy bien. Vamos, que desafinó más que si estuviera cantando mientras le hacen la cera y le salía una vocecilla, entre nerviosismo y algo raro que no sé definir, que no convenció a nadie. Mira que yo soy muy poco objetiva y siempre veo la actuación española de las mejores, pero anoche pensé: "no hay nada que hacer".
Después están siempre las típicas declaraciones de "quien no se consuela es porque no quiere". La chica comentaba que se sentía orgullosa de su actuación (toma ya), que había merecido la pena (no lo dudo) y que "volverían al año que viene si hace falta". Cómo!!!! No es por nada, pero habéis quedado penúltimos.
Y de verdad, que entiendo que este festival cada vez cobra de menos seriedad, no tiene ninguna credibilidad, van cantantes profesionales cada año y no sirve de nada, pero un poco de autocrítica nunca viene mal.
Soy consciente de que este festival , tiene de todo, menos  importancia musical y que lo mueven toda clase de intereses que no vienen a cuento, pero España tampoco apuesta fuertemente por dejar huella en el festival. Nunca vamos a ganar y sinceramente algo que se hace por hacer y a medias, nunca sale bien.
¿Por qué seguimos participando en Eurovisión?
Y lo que es peor: porqué lo sigo viendo cada año, y tengo fe en que los puntos sean para nosotros. No tengo remedio....