Telefónica vendió Sintel en abril de 1996 a la empresa MasTec Incorporated, propiedad de la familia Mas, a través de su filial MasTec International. Desde ese momento, los entonces responsables de la compañía fueron "descapitalizando" Sintel a través de varias sociedades, algunas de las cuales se cree que están domiciliadas en paraísos fiscales, dejando tras de sí a 1.788 acreedores y a 1.828 trabajadores afectados.
Sintel fue declarada en suspensión de pagos en 2001 con un déficit de 59,3 millones de euros cuya situación y reivindicación les llevó a acampar durante seis meses en el madrileño Paseo de la Castellana, en lo que se llamó 'el Campamento de la Esperanza´.
Muchos de vosotros ya no recordaréis este caso. En mi casa, como en la de tantos hogares, no entró un duro en más de un año, ni un solo duro y sin dar una sola explicación.
Vivimos un montón de manifestaciones, muchas de ellas con insultos de gente que nos gritaban "poneros a trabajar, que es lo que tenéis que hacer", aunque he de decir que la mayoría de ciudadanos propiciaron muchísimo cariño a estos trabajadores que estuvieron acampados durante seis meses.
Finalmente hoy puede ser un día importante. El 6 de septiembre saltaba la noticia: " Los trabajadores de Sintel cobrarán 35 millones de euros y retirarán los cargos contra la empresa".
En estos momentos, los trabajadores de SINTEL se encuentran de Asamblea extraordinaria en la que la dirección de la asociación de empleados de la empresa les detallarán los términos del pacto con el que ponen fin a doce años de reivindicación.

Este pacto podría así evitar la celebración del juicio oral por la quiebra de Sintel que estaba previsto que comenzara en noviembre en la Audiencia Nacional con ocho acusados sentados en el banquillo y peticiones de indemnización de hasta 296,5 millones de euros.
Los 35 millones de euros permitirán que todos los trabajadores cobren lo que se les adeuda por la quiebra de Sintel y el plan de pensiones, y además, que perciban un importe por daños y perjuicios.
Ya no sé si este final es el esperado o no. Solo sé, como hija de un trabajador de Sintel, que protagonizaron la lucha más ejemplarizante que existe, sin apoyos políticos importantes de por aquel entonces, no entraré en nada más.
Solo espero que hoy sea el final. Y, una última cosa, para aquellos que no recordéis el caso, tened siempre presente que fueron, son y serán unos trabajadores que lucharon por sus derechos pacíficamente y que únicamente pedían lo que les correspondía
Sintel somos todos
